Denuncian acoso, abuso y amenazas en hospital del IMSS Reynosa 

*Trabajadora acusa hostigamiento sistemático durante más de dos años; señala a jefa de Nutrición y pide intervención urgente.
Por Julio Manuel Loya Guzmán
Cd. Victoria, Tamaulipas.— Una trabajadora del Hospital General de Zona No. 15 del IMSS Reynosa, presentó una denuncia formal por acoso laboral, hostigamiento, abuso de autoridad y amenazas, en la que acusa a la jefa del Departamento de Nutrición de mantener un entorno laboral “hostil, degradante y violento” durante más de dos años.
En el documento, Esmirna Olguin Mendoza, adscrita al turno vespertino, señala directamente a la titular del área, Martha Diane Salazar Peña, como responsable de una serie de conductas reiteradas que, afirma, han afectado su integridad física, emocional y profesional.
De acuerdo con la denuncia, los hechos más recientes ocurrieron el pasado 11 de marzo, cuando la jefa irrumpió en el área para revisar pertenencias personales del personal tras un reporte de falta de insumos. La trabajadora asegura que, lejos de atender la problemática, fue exhibida públicamente, responsabilizada de manera injusta y agredida verbalmente frente a sus compañeros.
El escrito detalla que el presunto hostigamiento incluye insultos constantes, descalificaciones profesionales y exposición pública como mecanismo de control, lo que ha generado un ambiente laboral adverso para el personal del turno vespertino.
Además, la denunciante acusa imposición de funciones ajenas a su cargo, restricciones en el acceso a herramientas institucionales y la obligación de cubrir gastos operativos con recursos propios, lo que califica como abuso de autoridad.
Entre las irregularidades señaladas también destaca la falta de insumos básicos, que —asegura— ha tenido que solventar de su bolsillo para garantizar el servicio, así como la existencia de tratos preferenciales hacia otros trabajadores.
Esmirna Olguin afirma que el acoso prolongado le ha provocado afectaciones a la salud, incluyendo problemas físicos derivados del estrés, además de gastos médicos personales.
En el apartado más delicado, denuncia haber recibido amenazas e intimidaciones telefónicas por parte de un trabajador plenamente identificado quien —según refiere— habría aludido a presuntas “conexiones con personas no buenas”, lo que incrementó su temor por su seguridad y la de su familia.
El documento también advierte que existen antecedentes de otros empleados que han solicitado cambio o renunciado por situaciones similares, lo que —afirma— evidencia un patrón de conducta dentro del área.
Ante ello, la denunciante solicitó la apertura inmediata de una investigación formal, auditorías administrativas, revisión de cámaras de seguridad y la implementación de medidas de protección para evitar represalias.
Asimismo, dejó constancia de que se reserva el derecho de acudir a instancias legales en caso de no obtener respuesta institucional.