Redacción/En Circulos
Ángela María Buitrago, exintegrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), advirtió que la investigación del caso Ayotzinapa se orienta hacia la exculpación de responsabilidades clave, al priorizar nuevas indagatorias que, según señaló, desvían la atención de líneas avanzadas como la tortura, la inteligencia militar y el actuar de diversas autoridades.
En entrevista para Aristegui en Vivo, la abogada penalista sostuvo que los puntos recientemente presentados por el Gobierno —sobre telefonía, funerarias y nexos locales con el crimen organizado— no representan hallazgos novedosos, pues forman parte del expediente desde hace años. A su juicio, calificar estos avances como elementos inéditos genera información «etérea» que distrae de los temas centrales.
Respecto al rastreo de los teléfonos celulares de los 43 normalistas, Buitrago recordó que el GIEI ya había documentado en su segundo informe que los dispositivos permanecieron activos tras la noche del 26 de septiembre de 2014. Mediante el análisis de antenas de comunicación, el grupo técnico logró ubicar y verificar a las personas que tuvieron en su poder dichos aparatos, quienes —subrayó— deben rendir cuentas ante las autoridades.
Asimismo, cuestionó el manejo de la línea referida a funerarias y cremaciones. La exinvestigadora enfatizó que difundir el hallazgo de restos óseos sin una identificación genética previa genera falsas expectativas e incertidumbre en las familias de los estudiantes, por lo que instó a manejar esta información con rigor técnico y corroboración científica antes de hacerla pública.












