Familia de víctimas en Michoacán exige asilo tras ataque armado en Apatzingán; acusan inacción militar

Redacción/En Circulos

EL GUAYABO, MICHOACÁN.— Una familia de la comunidad de El Guayabo, en el municipio de Apatzingán, solicitó ayuda para salir del país y recibir asilo internacional tras un ataque armado que dejó como saldo la muerte de un hombre y su hija de ocho años. La abuela de la menor denunció negligencia e inacción por parte del personal militar desplegado en la zona, al cual acusa de haber demorado la atención médica de la niña argumentando restricciones de sus mandos y temor a organismos de derechos humanos.

Los hechos ocurrieron la noche del martes 13 de octubre. De acuerdo con el testimonio de «María» —nombre ficticio utilizado para resguardar su integridad física—, la agresión armada se registró en la vivienda de su hijo, Jorge Luis. Al escuchar las ráfagas de fuego y no obtener respuesta de su hijo, llamó al teléfono celular de su nieta Alexa, de ocho años, quien le confirmó que a su padre lo habían asesinado.

Mientras un hermano de la menor, de seis años, logró escapar brincando el cuerpo de su padre para pedir auxilio, la niña permaneció en el inmueble con una herida de bala en el abdomen.

Exigen auxilio a destacamento militar sin obtener respuesta inmediata

La familia se trasladó a un cuartel o destacamento militar ubicado a menos de dos cuadras del lugar del ataque para requerir apoyo de emergencia. Sin embargo, los efectivos castrenses se negaron a intervenir bajo el argumento de que necesitaban autorización previa y que su comandante se encontraba durmiendo.

«Hay un video que mi hija tomó en la desesperación donde el soldado nos dio la espalda, se metió y nos dijo que el comandante estaba dormido y no lo podían molestar», denunció la abuela durante una entrevista para Aristegui en Vivo.

Ante la negativa de las fuerzas armadas, vecinos de la localidad ingresaron a la vivienda para rescatar a la menor tras más de una hora de espera. Posteriormente, se gestionó un traslado aéreo mediante un helicóptero militar que arribó alrededor de las 02:00 horas, aproximadamente dos horas y media después de que la niña resultó herida.

Alexa fue ingresada al Hospital Infantil de Morelia, ubicado en Charo, donde permaneció en terapia intensiva hasta que se reportó su deceso la mañana del 15 de octubre.

Inacción sobre el levantamiento del cuerpo y presencia armada

La abuela de la víctima también criticó que las autoridades no aseguraron la escena del crimen ni levantaron el cuerpo de Jorge Luis de manera oportuna. El cadáver permaneció en el suelo de la vivienda desde las 23:30 horas del martes hasta las 14:00 horas del miércoles siguiente.

Según la declarante, al regresar a la casa para recoger pertenencias, hallaron la playera de su hijo tendida en el sitio del crimen con nuevas marcas de proyectil, lo que sugiere que los agresores regresaron al inmueble sin que las fuerzas de seguridad resguardaran el área.

Jorge Luis había retornado a Michoacán el pasado 31 de agosto tras residir durante cinco años en Estados Unidos, con el objetivo de establecer un comercio local de abarrotes y reunirse con sus hijos.

Zonas minadas y ataques con drones azotan El Guayabo

El testimonio expone el contexto de violencia sistemática que atraviesa la región de Tierra Caliente en Michoacán. María detalló que la población de El Guayabo vive en condiciones de confinamiento de facto debido a la presencia de explosivos y minas antipersona instaladas en los caminos hacia la cabecera municipal de Apatzingán.

Entre los incidentes citados por la familia se encuentran:

  • Explosiones en caminos: Un poblador a bordo de una motocicleta resultó con heridas en las manos tras detonar un artefacto. Asimismo, una pareja de familiares sobrevivió a la destrucción total de su vehículo tras pasar sobre otra mina.

  • Ataques con tecnología: Uso constante de drones cargados con explosivos dirigidos contra viviendas particulares.

  • Desabasto de insumos básicos: Imposibilidad de trasladarse de forma segura para conseguir víveres o insumos médicos y de higiene infantil.

Al ser cuestionados sobre por qué no neutralizaban a los grupos armados en las zonas marcadas por los propios vecinos, miembros del Ejército argumentaron que no actuaban para evitar señalamientos por parte de la Comisión de Derechos Humanos.

Ante el temor a represalias y la falta de garantías de seguridad por parte de los tres niveles de gobierno, la familia confirmó que busca ayuda humanitaria para salir de México.