Lula da Silva critica la parálisis de la ONU y exige frenar el expansionismo de las potencias en la 81ª Asamblea General

Redacción/En Circulos

Durante la apertura de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió que el panorama global enfrenta su punto más crítico desde 2003 debido al inmovilismo del Consejo de Seguridad y a la falta de diplomacia frente a las tensiones internacionales. El mandatario señaló que los países del mundo se han convertido en «rehenes» de la inacción de dicho órgano de seguridad, dejando que la «ley del más fuerte» se imponga de manera peligrosa y aumentando el riesgo de que las disputas regionales deriven en un conflicto de escala global.

Frente a la escalada bélica, el mandatario brasileño instó a los miembros del Consejo de Seguridad a entablar reuniones inmediatas para negociar la paz tanto en la guerra de Ucrania como en las tensiones en Irán, defendiendo el multilateralismo como la única vía frente a la fragmentación internacional. Asimismo, con miras a la soberanía de la región, Lula rechazó las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos en América Latina, asegurando firmemente que «Brasil no cabe en el patio trasero de nadie» y enfatizando que la región requiere alianzas basadas en una agenda positiva y libre de presiones externas.